Alejandra la rarita, eso siempre, por supuesto. ¿Pues a quien le importa? A mis amigos les da igual. Tengo una fama extraña. Pero me encanta. Dicen que soy "la viuda negra". Que originales. La cuestión es que visto siempre de negro. No soy gótica ni nada por el estilo, pero no me imagino vistiendo de otro color. Además, así alimento mi leyenda. Resulta que mi primer novio me traicionó y bueno se tuvo que cambiar de colegio. No se por que lo hizo. Por supuesto, que unos cuantos días aleatorios un grupo de psicópatas le diesen una paliza y que los días que eso no ocurriese le persiguiesen un grupo de perros rabiosos o se cayese por las escaleras no tuvo en absoluto que ver. Sus razones continuan siendo un misterio... al menos para mí. No se por qué pero todo el resto del mundo se piensa que fue mi culpa... Por favor, que mentes mas sucias. Yo no me enamoro y mucho menos tanto como para vengarme. El amor es para los débiles y puedo ser cualquier cosa menos eso.
Aparte de mantener mi orgulloso mote, me encanta dibujar. Es una pasión y una forma de expresión. Es lo mas importante y no veo mi vida sin dedicarme a ello. Me gustaría entrar en una prestigiosa escuela de arte y viajar por todo el mundo para aprender de los mejores. Aun así, lo que realmente sería un sueño sería trabajar como dibujante en Japón, para crear un manga o un anime. Seguro que lo conseguiré, pero mientras tanto, ¿por que no divertirme un poco y mas a costa de los demás?
miércoles 9 de septiembre de 2009
Leo (1)
¿A que estúpido que no fuese yo se le ocurriría trabajar para Sergio? Creí que, teniendo en cuenta que es mi amigo desde la infancia, me daría un horario flexible, un uniforme chulo, batidos gratis y un par de cañitas vedadas a los menores de edad. Además así ahorraba para comprarme un bajo y un equipo de sonido que no se cayese a pedazos por ser del prehistoceno. De haber sabido el resultado de mi brillante idea, hubiese preferido trabajar para Hitler.
Descuenta de mi sueldo cada cosa que rompo o estropeo, lo que tratándose de mi, ocurre casi cada día y encima no me hace ningún descuento. Cuenta cada bebida, cada pequeño detalle para asegurarse de que no ha pasado por mis manos o por mis dientes. Me esta empezando a cabrear. Dice que su deber es ser responsable, que el bar es de su padre, que ha confiado en el para semejante cargo y no puede decepcionarle.. ¡Y una mierda! Sergio no ha sido responsable en su vida. No sabe lo que es sufrir, aunque a veces me pregunto si sabe lo que es una alegría real. Le encanta sentirse superior, incluso por encima de sus propios amigos. Por eso dirige un bar, porque decide quien pasa y quien no, que se sirve, quien lo sirve... pero él no hace nada de nada, se sienta rodeado de chicas y mira su reino. O mejor dicho, mira a la puerta, donde un enorme gorila con cara de pocos amigos impide la entrada a Marianna, que por cierto, se ha pasado unas tres o cuatro horas preparándose, por orden expresa.
De todas maneras, da igual, cada mes gano una cantidad relativamente pequeña pero que va siendo de alguna utilidad. Mientras pueda componer y tenga algún día libre de deberes u otras obligaciones para ir a ver a Paula será todo perfecto. Porque Paula es... es especial.
Descuenta de mi sueldo cada cosa que rompo o estropeo, lo que tratándose de mi, ocurre casi cada día y encima no me hace ningún descuento. Cuenta cada bebida, cada pequeño detalle para asegurarse de que no ha pasado por mis manos o por mis dientes. Me esta empezando a cabrear. Dice que su deber es ser responsable, que el bar es de su padre, que ha confiado en el para semejante cargo y no puede decepcionarle.. ¡Y una mierda! Sergio no ha sido responsable en su vida. No sabe lo que es sufrir, aunque a veces me pregunto si sabe lo que es una alegría real. Le encanta sentirse superior, incluso por encima de sus propios amigos. Por eso dirige un bar, porque decide quien pasa y quien no, que se sirve, quien lo sirve... pero él no hace nada de nada, se sienta rodeado de chicas y mira su reino. O mejor dicho, mira a la puerta, donde un enorme gorila con cara de pocos amigos impide la entrada a Marianna, que por cierto, se ha pasado unas tres o cuatro horas preparándose, por orden expresa.
De todas maneras, da igual, cada mes gano una cantidad relativamente pequeña pero que va siendo de alguna utilidad. Mientras pueda componer y tenga algún día libre de deberes u otras obligaciones para ir a ver a Paula será todo perfecto. Porque Paula es... es especial.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
